
La vida es silbar
1998
como Julia

Coralia Veloz Fernández, conocida cariñosamente como Coralita, nació el 4 de noviembre de 1949 en La Habana en el seno de una familia artística de excepción — hija de los célebres actores y cantantes Ramón Veloz y Coralia Fernández, y madre de las también actrices Tahimí Alvariño y María Karla Rivero. Comenzó a actuar a los siete años en comerciales y una telenovela cubana, sin ninguna formación académica — su escuela fue la vida misma y el arte que respiró desde la cuna. Ha brillado durante más de seis décadas en todos los medios: televisión, radio, teatro y cine. En la televisión cubana es una de las figuras más queridas y reconocibles, con una presencia ininterrumpida en seriales, novelas y teleteatros desde los años 60. En el cine trabajó con Tomás Gutiérrez Alea en Hasta cierto punto (1983) y con Fernando Pérez en La vida es silbar (1998) y Kleines Tropicana (1997). En el teatro destacó en Teatro Estudio junto a figuras legendarias. Su voz inconfundible también la llevó a protagonizar decenas de novelas y obras de la literatura universal en la radio cubana. Premio Nacional de Radio y Televisión Cubana en 2020, es reconocida como una de las grandes actrices cubanas de todos los tiempos.