
Lucía
1968
como Lucía (1960)

Adelaida López Legrá nació el 17 de octubre de 1939 en Caimanera, en el extremo oriental de Cuba. De origen humilde y sin formación actoral, trabajó desde joven en labores agrícolas — recogiendo café y cultivando viandas — y como activista de la Federación de Mujeres Cubanas en Baracoa, la ciudad más antigua de Cuba. Fue precisamente allí donde el director Humberto Solás la descubrió y le ofreció el papel protagónico del mediometraje Manuela (1966). Su rostro campesino, recio y bello, su sinceridad y su frescura interpretativa la convirtieron en la elección perfecta para encarnar a la Lucía del tercer relato de Lucía (1968), la obra cumbre del cine cubano. Esa sola mirada — reproducida hasta el cansancio en afiches y carteles — bastó para inscribirla para siempre en la historia del cine latinoamericano. Nunca dejó de ser lo que siempre fue, y precisamente esa autenticidad inquebrantable fue su mayor virtud como actriz. Tras décadas en La Habana, se retiró a Santiago de Cuba sin abandonar el cine. Falleció el 2 de enero de 2026 a los 86 años.